El Problema: El cliente ve piezas de azulejo en el fondo de la piscina o, peor, se ha cortado un pie.
- La Respuesta: «En la Sierra de Madrid, el principal enemigo es el ciclo hielo-deshielo. Si la lechada está vieja, el agua se filtra detrás del gresite. Cuando llega el invierno y esa humedad se congela, se expande y ‘escupe’ el azulejo hacia fuera.»
- La Solución: «No basta con pegar la pieza que se ha caído. Eso es un parche. Si el gresite se cae, es señal de que la lechada ha perdido su poder impermeabilizante. La solución real es una limpieza ácida profunda y un re-lechado total con materiales flexibles que aguanten las heladas.»




